El Morro día a día se convierte en un destino internacional exclusivo. Dotado de comodidades de primer nivel propias de los grandes centros urbanos, se circunscribe en cuatro manzanas que albergan restaurantes, pizzerías, heladerías, cafés, boutiques y hasta bancos. Fuera de ello, todo es playa y exuberante vegetación tropical sobre la cual no circula automotor alguno. Es el lugar ideal para olvidarse de manejar, los ruidos y el stress. Playas de arena blanca, mucha tranquilidad y amabilidad.